Pollo Relleno de Espinacas

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    Receta de Pollo Relleno de Espinacas


    Con esta receta te enseñamos a preparar un rico pollo relleno de espinacas, una forma diferente de rellenar un pollo pero que seguro que os va a encantar. Sigue los pasos que te detallamos para que te salga perfecta.

    Ingredientes:

    - Un pollo entero deshuesado
    - 300 gramos de espinacas
    - 150 gramos de queso de cabra
    - 75 gramos de piñones
    - 75 gramos de nueces
    - Un par de cebollas grandes
    - Una pastilla de caldo de pollo
    - Sal
    - Aceite de oliva virgen




    Preparación:

    Comenzaremos preparando las espinacas que vamos a emplear en la receta, para que una vez las hayamos hecho se enfríen un poco antes de rellenar el pollo con las mismas. Podemos emplear espinacas frescas o congeladas, las que tengas en casa o las que prefieras emplear, aunque siempre que puedas te recomendamos emplear unas frescas, resultan más sabrosas y conservan todas sus propiedades. Además es fácil encontrar en cualquier supermercado bolsas con las espinacas ya limpias y listas para cocinar, que resulta muy interesante en este caso.

    Una vez tenemos las espinacas preparadas para cocinarlas, vamos a pelar un par de cebollas grandes y las picamos en trocitos no muy grandes o bien en forma de juliana. Ponemos a calentar una sartén amplia con un chorreón de aceite de oliva virgen y en ella vamos a sofreír las cebollas, a las que agregaremos un poco de sal por encima para que se pochen bien. Una vez empiecen a cambiar de color agregaremos las espinacas troceadas y limpias, y las cocinamos a fuego medio hasta que queden bien tiernas, unos 10-15 minutos, añadiendo la pastilla de caldo de pollo desmenuzada por encima.

    Cuando tengamos esta parte del relleno listo retiramos la sartén del fuego y dejamos que se enfríe mientras preparamos el resto de ingredientes. El pollo que vamos a emplear en esta preparación es un pollo deshuesado, que siempre os recomendamos emplear antes de utilizar un pollo entero con sus huesos, ya que así el relleno se puede hacer de forma más completa, además de ser mucho más interesante a la hora de servirlo, tanto por su aspecto visual como porque a la hora de comerlo resulta mucho más sabroso al poder degustar todos los ingredientes a la vez.

    El pollo se puede deshuesar en casa, aunque es un proceso que puede resultar complicado si no se tiene experiencia previa. Otra opción es comprarlo ya deshuesado, en caso de encontrarlo así en la carnicería, o bien pedirle al carnicero que nos lo deshuese, lo que tal vez puede suponernos un coste extra, pero merece la pena para hacer una receta de este tipo. Una vez se tiene ya listo, lo lavamos bajo el grifo, para dejarlo bien limpio por dentro y por fuera, y lo repasamos para quitarle los restos que pudiera tener de plumas o cualquier otro tipo, y lo ponemos a escurrir bien para proceder a rellenarlo posteriormente.

    Cuando las espinacas y la cebolla se haya enfriado o templado lo suficiente, vamos a agregarles el resto de ingredientes con el que conformaremos el relleno, que en este caso serán las nueces y los piñones además del queso de cabra, el cual vamos a cortar en trozos no muy grandes. Mezclamos bien todo en la misma sartén o en un recipiente amplio, hasta que nos quede todo bien mezclado para obtener un relleno con aspecto homogéneo. Ya sólo nos quedaría meter el relleno en el pollo, lo que hay que hacer de forma que quede todo el pollo bien relleno, tanto por su parte central como por las patas, hasta que nos quede bien prieto.

    Si es necesario podemos cerrar previamente el agujero superior de la parte del cuello, para que no se salga el relleno, lo que se puede hacer con unos palillos de dientes cruzados, o si hiciera falta se puede coser el mismo empleando aguja e hilo apto para uso alimentario. Tras rellenar el pollo por completo hay que cerrar también el mismo por la parte inferior, que según se haya deshuesado de una forma u otra podrá hacerse con palillos o con hilo y aguja, siendo muy importante que quede totalmente cerrado para que al hornearlo no salga el relleno, no resulta complicado pero hay que hacerlo bien.


    Al acabar vamos a precalentar el horno a 180ºC y mientras alcanza esa temperatura colocamos el pollo una bandeja apta para hornear, los salpimentamos bien por todos lados y después lo untamos con aceite de oliva virgen, lo que la hará tomar un agradable tono dorado cuando esté listo. Metemos en el horno una vez esté a la temperatura deseada y dejamos sobre 70-75 minutos, tiempo que va a variar según el horno y el tamaño del pollo, hasta que nos quede totalmente hecho y doradito, con cuidado que no se nos queme por fuera antes de estar bien horneado por dentro.

    Cuando lo tengamos listo lo sacamos del horno y dejamos enfriar a temperatura ambiente para que así a la hora de servirlo podamos cortarlo fácilmente y el relleno quede bien compactado entre la carne de pollo, ya que de lo contrario el relleno tendería a separarse y no conseguiríamos que el plato tuviera buen aspecto. Una vez lo tengamos cortado en rodajas o filetes lo calentaremos antes de servirlo para comer, acompañándolo de alguna guarnición o salsa que podemos preparar aparte, con lo que nos quedaría un plato más rico y completo, ideal para servir cuando tenemos invitados.